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El oro blanco de los vascos
Agosto 2026
El «Valle Salado», destaca como paisaje cultural en el País Vasco. Desde hace miles de años se extrae sal aquí.
¡Qué espectáculo! Uno se frota los ojos con incredulidad. De repente, el País Vasco resplandece con un blanco deslumbrante: en el «Valle Salado», situado 35 kilómetros al suroeste de la capital vasca, Vitoria-Gasteiz. La vista de las salinas frente a la localidad de Salinas de Añana ya impresiona por sí sola, pero es una visita guiada la que permite adentrarse realmente en el tema. Entonces, el recorrido continúa por caminos de tierra, pasarelas de madera y escaleras, acercándose a las salinas para contemplarlas de cerca.
Terrazas, estanques y canales
«Ya hace más de 7.000 años se extraía sal aquí», recuerda el guía Javi. Los visitantes recorren las terrazas y estanques sostenidos por vigas. El agua salada fluye por pequeños canales de madera. La red se extiende a lo largo de varios kilómetros. Las incrustaciones de un blanco deslumbrante que se forman a los lados de los canales parecen flores de hielo.
Yacimientos procedentes de un océano
El Valle Salado está considerado una de las explotaciones de sal más antiguas del mundo. Javi se remonta a la historia de la Tierra. Explica que estos yacimientos proceden de un océano que se extendió hace 200 millones de años y que dejó depósitos subterráneos de sal. «Hoy esto es algo así como un pequeño islote aislado, pero situado a cien kilómetros del mar», explica.
Un contenido de sal extremadamente alto
El agua salada aflora a la superficie a través de manantiales. «La concentración de sal oscila entre 340 y 350 gramos por litro. Es decir, diez veces más que en el mar», explica Javi.
El oro blanco se obtiene de una manera muy sencilla y natural: mediante la evaporación en cientos de estanques. «El sol y el viento son los factores más importantes», destaca Javi.
El resplandeciente paisaje del Valle Salado alcanza su máximo esplendor entre mayo y septiembre, aunque también merece la pena visitarlo durante el resto del año. Hasta hoy, transportar la sal recolectada sigue siendo una tarea ardua. Los caminos de acceso son demasiado estrechos para las máquinas, y los animales podrían provocar contaminaciones. Por eso, no queda otra opción que recurrir a la fuerza humana.
Crujiente flor de sal
La historia de las salinas de Salinas de Añana es una larga historia de auge y decadencia. Hoy, el Valle Salado tiene la consideración de paisaje cultural protegido.
La sal ha adquirido desde hace tiempo un nuevo reconocimiento. La máxima expresión de calidad es la «Flor de Sal», la flor de sal. Los grandes chefs y los amantes de la gastronomía sienten verdadera devoción por ella.
La flor de sal procede de la capa de sal más superficial y extremadamente fina que se deposita sobre la superficie del agua. Los salineros la retiran cuidadosamente a mano con unos rastrillos. La flor de sal brilla como un cristal. Las crujientes escamas parecen casi nieve.
Con ella se puede realzar cualquier ensalada, un huevo duro o, en definitiva, prácticamente cualquier plato.
Visita con degustación
Recomendamos realizar una visita seguida de una degustación de sales, que aporta un toque muy especial. «La sal no es un complemento, sino una parte del alimento», aclara el guía Javi. Una de las sorpresas de la degustación es la combinación de virutas de un bloque de sal con un trozo de chocolate negro.









Consejos adicionales
Reservad vuestra visita con suficiente antelación a través de la página web www.vallesalado.com. Las visitas se pueden hacer durante todo el año.
En la tienda podréis abasteceros de una gran variedad de productos. La oferta incluye incluso spray de sal líquida y sales enriquecidas con hierbas aromáticas o ajo. El siguiente comentario no está patrocinado: por estos productos pagaríais mucho más en otros lugares, por ejemplo, en unas salinas de Francia.
Nuestro último consejo es el «Spa de sal». Normalmente se abren las instalaciones al aire libre del Valle Salado entre abril y octubre. Allí podéis sumergir las manos y los pies en una salmuera de efecto beneficioso. Esto estimula la circulación sanguínea, aporta minerales a la piel y puede resultar beneficioso para las molestias asociadas a la artrosis.
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